El portavoz del PP de Gandia, Arturo Torró, ha intentado una vez más pasar la línea de la oposición franca y democrática hacia los terrenos de la infamia. No menor calificativo merece la conducta de quien se justifica diciendo que “esto es hacer política”, una vez prestado al juego de esparcir miserias para tapar las vergüenzas, suyas y de su partido enfangado hasta el cuello por el “Caso Gürtel” en la Comunidad Valenciana. La última aparición del ínclito concejal y líder de su partido, lo ha sido en el marco de una “denuncia” sobre “irregularidades” en la contratación de dos obras por parte del Ayuntamiento de Gandia en la pasada legislatura, intentando conectar a Proinosa, una de las empresas acusadas de pagar sobornos en Cataluña en el marco de la conocida como “Operación Pretoria”, con el Ayuntamiento de Gandia y más concretamente con el Alcalde de Gandia. Al respecto, Torró “olvidaba” que tales cuestiones ya salieron de su boca en Octubre de 2007, que en su día le fueron aclaradas todas ellas, y que esas aclaraciones incluyeron hasta el propio responsable político de una de esas obras, Josep Miquel Moya, Portavoz del Bloc quien advirtió que la “contratación se hizo de forma impecable”. Sin embargo, no sólo persiste en su engaño pidiendo una Comisión de Investigación, sino que además apunta a “que este caso sea una forma de una financiación ilegal del PSPV”, llegando en su simulación a señalar que tenía una copia de un contrato entre dos empresas donde se demostraba que existía una conexión entre una persona “próxima” al ex Secretario General del PSPV, Ignasi Pla” en el que una filial de Proinosa, asociada con otras dos empresas en UTE, se anticipaban a la adjudicación y establecían el cobro de unas comisiones. Pues bien, el documento resultó ser un contrato comercial por el que una de las empresas se comprometía en gestionar la búsqueda y control de subcontratistas y materiales en el caso de serle adjudicada esa obra, la piscina del Grau, es decir un pacto legal y privado en el que nada tiene que ver el Ayuntamiento. Pero lo peor de la rueda de prensa de Torró con otros dirigentes del PP de Valencia estaba por venir cuando se le preguntó qué problema había si en el caso de la residencia de estudiantes y mayores en la zona de la Universidad sólo había habido una empresa ofertante en el concurso, su respuesta fue : “le preguntamos a varios empresarios por qué no se habían presentado y lo que nos dijeron es que les habían recomendado que no se presentaran”. Si es así, cuesta creer por qué no lo denunció entonces, ni esta misma semana, ni tampoco aportó nombres de los supuestos afectados. Y es que, con esto de “hacer política” para Torró vale todo, hasta rozar la miseria política.
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