Los datos conocidos de la reforma de gobierno abierta por el Alcalde José Manuel Orengo, al cierre de esta edición, apuntan a unos retoques en la estructura central del equipo de gestión, sólo en las áreas que controla el PSOE ya que PdG continuará con sus actuales atribuciones, mientras que se vuelca todo el peso de la acción política en la denominada “estructura territorial” del ayuntamiento. El propio alcalde se encargará de dirigir ese equipo, compuesto por los “alcaldes” de barrio, que hasta ahora había funcionado con gran nivel en algunos casos y escasos resultados en otros. De hecho, la incorporación de Liduvina Gil a esta estructura como responsable de Roís de Corella y Benipeixcar apunta en esa dirección, mientras se fortalece la pirámide de acción con la coordinación de Vicent Mengual, cuyo trabajo hasta ahora en Benipeixcar, Plaza Elíptica y Raval ha sido el más destacado de esta experiencia que ahora se intenta consolidar. El resto de cambios y movimientos, de cierta importancia, no alcanzan la potencia que se intenta dar al trabajo de gestión política en los barrios. Dicho de otro modo, lo que se percibe es un intento claro de ganar la calle en los dos próximos años de legislatura, los más difíciles sin duda, con la mirada puesta en el último domingo de mayo de 2011, fecha de las elecciones. Toda la estructura se soportará en el trabajo de dos macro áreas de especial impacto: la que dirige Vicent Mascarell, que entra en la Junta de Gobierno, básicamente todos los servicios al ciudadano, y Alfredo Boix, que se ocupará de la coordinación interna y la comunicación, asignaturas claves en la percepción de los ciudadanos sobre el trabajo municipal. El resto de los cambios, obviamente, va en la misma dirección, inclusive en aquellas áreas donde apenas se tocan cosas: no es menor en tal sentido la macroárea que se le asigna a Ana García que además de su ocupación en Hacienda sumará ahora el área de personal, o Toni Durá que se hace cargo en exclusiva de la programación del Quinto Centenario, además de Cultura, o Cristina Bataller que asume la responsabilidad de llevar adelante el área de Servicios Sociales. El gobierno se pone en marcha y lo primero que ha hecho ha sido asumir una resolución muy poco agradable para el mismo y la propia oposición: modificar el organigrama de asesores y de dedicaciones de algunos concejales, como respuesta a las críticas habidas en los últimos meses. Se espera pues, otra semana movida políticamente, aunque lo que de verdad se intenta sea un trabajo político de envergadura, que garantice el resultado electoral. Es decir, habrá que esperar y ver.
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