
El Gobierno Municipal ha decidido entrar a formar parte de la Cooperativa del Centre Històric i Comercial, mediante la adquisición del 49% de sus acciones, con el objeto de hacer posible el relanzamiento de la entidad como pieza clave de la promoción comercial de la ciudad. Y la razón, esgrimida por el propio Alcalde, no es otra que la difícil situación económico financiera de la misma tras las pérdidas registradas básicamente en el período 2003 - 2007 durante la gestión de Arturo Torró, que se ha venido arrastrando hasta hacer insoportable la situación.
Lo bien cierto es que poco más se ha sabido de la serie de anuncios realizados por el propio actual portavoz del PP y de algún dirigente de la Cooperativa, en el sentido de que alguna fundación hubiese pagado la deuda de más de 180.000 euros, y el plazo para apreciar definitivamente que ese pago era efectivo se pasó sin más, hasta el momento del anuncio del Alcalde.
Torró no tardó en retar a Orengo a un debate público junto a Andreu Sanz, Presidente de la Cooperativa, sobre el tema que éste aceptó de inmediato, por lo que a la vista de los acontecimientos, en cuanto pase fallas tal vez ese encuentro público sea realidad y, tal vez -ya veremos- de ahí salga la luz de todo este enmarañado asunto.
Aún así, las duras palabras de Torró desafiando al Alcalde “si es hombre” a dar la cara en ese debate, suponen un paso más en la escalada de crispación que se ha desatado en la vida política de la ciudad.
Una dureza que, claro, se irá incrementando -lamentablemente para los ciudadanos- en la medida que se acerque la cita electoral de mayor de 2011.
Sea como fuere, en este caso lo importante no es el debate político en sí, sino que los comerciantes del Centro Histórico tengan la oportunidad no sólo de salir del atolladero sino de convertirse en la herramienta fundamental de promoción de un sector clave para la economía local.
Por su parte, el Bloc acusa de “intervencionismo” al gobierno local, por su “afán en controlar a la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico” a través del dinero que aportará para reflotar la entidad.
El problema está en que ante las dudas creadas y la falta de explicaciones convincentes, sobre todo cuando se cuenta en gran medida con dinero público para su funcionamiento, se hace difícil no adoptar soluciones drásticas. Y mucho más cuando en otros casos, como en el del básquet o el del fútbol se “exigen” ingentes cantidades de dinero que debería aportar el Ayuntamiento para soportar proyectos fallidos. Todo esto, claro está, más allá de otras críticas acerca de las finanzas municipales.
La TDT
Este lunes, la Generalitat Valenciana, deberá abrir los sobres de las ofertas presentadas al concurso de licencias para la explotación de tres emisoras locales de televisión en el nuevo formato de TDT.
La presentación de ofertas, cerrada el pasado 26 de febrero ha transcurrido también en el mayor de los secretos, de modo que será esta semana que entra cuando nos enteremos todos de qué empresas son las que optan a quedarse con, al menos, una concesión de tales servicios.
Y apunto, “al menos”, porque sí ha trascendido que existe una empresa que ha presentado dos ofertas para el mismo asunto, y existen como mínimo -que se sepa- otras tres, una de ellas de fuera de Gandia, para explotar una de las señales locales.
Entre estas últimas está, cómo no, la empresa actualmente propietaria de Tele 7, cuya relación con el PP se ha denunciado en más de una oportunidad.
Lo bien cierto es que el apagón analógico en la comarca ha dejado fuera de juego a las tres emisoras locales existentes (una de ellas, Localia TV, cesó en sus emisiones y anunció públicamente que se presentaría al concurso o bien se convertiría en productora para otras emisoras).
Mientras tanto, la única que cuenta con todas las posibilidades de seguir emitiendo es Gandia TV, que seguramente con otro nombre, seguirá trabajando en TDT bajo el paraguas de un consorcio municipal integrado además por Oliva y Tavernes.
Ya falta menos para saberlo.