
Su tía, Dolores Palonés, siempre los ha llevado juntos y se han acompañado mutuamente durante muchos años. Este ejercicio sería uno más, pero resulta que en esta falla no hay pequeñas para salir de reinas infantiles, por eso, están todos muy agradecidos a Ignacio y Kata, que han hecho un esfuerzo, “un gran favor a la falla” -comenta el presidente- y han dejado que su hija repitiera como reina. Ella, por supuesto está encantada. Está feliz, se le nota, habla con soltura como quien ya sabe lo que le espera “antes me ponía muy nerviosa, -dice- ahora como se lo que me espera voy más relajada”.
Cuando eligieron a Elizabeth, todos pensaron en óscar y, aunque él no tenía en sus planes ser presidente infantil, lo aceptó con gusto. Para él la falla es sinónimo de pasárselo bien, de conocer a mucha gente y la posibilidad de hacer muchos amigos.
Ambos piensan que eso es lo importante y no los banderines. Pero nuevamente apuestan por la falla infantil, en donde ya llevan cuatro años ganando el primer premio, por eso, en una de esas, consiguen alguno.
La Reina Infantil no disimula lo orgullosa que está de su padre, quien escribe todas las obras de teatro que representa su falla, habla de él con devoción, y ella, tiene la misma afición, le gusta escribir. Este año se ha estrenado con un artículo en el llibret de la falla y de mayor le encantaría ser periodista.
óscar, tira por otros derroteros. A él le agradaría ser futbolista, notario o abogado. El C.F. Valencia es su preferido y destaca a Messi como futbolista, aunque no sea del Valencia.
Le encanta la cremà y a ella, los pasacalles “aunque después quede con los pies destrozados” dice entre risas. Va a clases de funky y hip hop. Le agrada estudiar castellano y educación física y no le agrada la asignatura de matemáticas.
Se complementan bien y se les ve felices de ocupar estos cargos. Seguro que dejan el listón muy alto.