
Javier Peiró de San Pedro, tienen 47 años y es hostelero. Está casado con Amelia Vercher y tienen dos hijos: María y Guillermo.
Este es su cuarto año como Hermano Mayor. Amparo Figueres Romero, tiene 42 años, es Licenciada en Ciencias Químicas y ejerce como profesora de secundaria. Está casada con Raúl Peretó y tienen dos hijos, María y Julio.
Este es su cuarto y último año como Camarera.
Cuando su tío, Hermano Mayor de la Hermandad le regaló a Javier el cíngulo de la Hermandad, éste tenía cuatro años. Desde entonces ha estado unido a esta cofradía, donde su familia tenía un peso importante.
También Amparo desde muy joven se implicó con el Sepulcro, su abuelo fue uno de los fundadores allá por el año 1951 y aunque llevaba muchos años vinculada a la cofradía, nunca se imaginó que la podrían elegir camarera. Sin duda, un cargo que la llena de alegría.
Ambos se muestran muy satisfechos con el nuevo trono de la Virgen de la Esperanza que este año desfilará por primera vez en Gandia. Es un diseño totalmente original, “muy diferente -comenta Javier- está hecho en plata y tienen un estilo muy andaluz”.
Otra de las novedades de este año es que el músico Vicente Mengual, que estudia Dirección de Orquesta, ha compuesto el himno de la cofradía que se estrenará durante esta Semana Santa. Tanto el Hermano Mayor, como la Camarera no pueden disimular la satisfacción que les produce que un nieto y sobrino de cofrades de la hermandad, haya realizado esta obra de la que están muy satisfechos. Javier dice que le llamarán “el hermano pedigüeño” porque ya logró que le regalaran el Himno al Sepulcro y ahora, le regalan el Himno a la Virgen. Todo un orgullo.
La hermandad la componen unas 350 personas y como estamos en un mundo de cambios, ellos también han incorporado extranjeros. Estamos hablando de nuevos cofrades que proceden de Bolivia o Lituania.
Otro de los apartados que están promocionando, es el de la Banda de Tambores, que el año pasado estuvo compuesta por 25 integrantes de entre 7 a 21 años. “La idea -comentan- es que entre gente joven a la hermandad a través de la banda y que se queden en ella, de esta manera logramos atraer a la juventud, a este mundo tan espiritual y que en estos tiempos tanto necesitamos”.
La Virgen de la Esperanza por su parte, necesitará este año nuevos portadores y desde la Hermandad quieren lanzar un mensaje a aquellos fieles que lo deseen a ponerse en contacto con ellos.
Peiró agrega que nuestra Semana Santa tienen una salud “espléndida, pero tenemos que lograr potenciarla más, sacar más rendimiento a todas las relaciones personales de los distintos cofrades, para animar a la gente a vivirla”.
Según Amparo “vivimos en una sociedad con una crisis de valores importante y ello conlleva a una crisis de espiritualidad. Por eso es tan necesario que la gente joven recupere la fé en el cristianismo, donde se fomenta tan buenos valores”