En tiempos de periodismo de baja calidad, de proyectos nacidos al socaire de periodos electorales o a la sombra de partidos políticos cumplir mil números no es ninguna broma, más si se trata de un semanario que, como Gente, sale a la calle con la cara bien alta.
Precisamente en estos tiempos de malos augurios para el papel y cantos de sirena para los empresarios serios cobra más valor el intento por buscar un producto de calidad, por mantener unas señas de identidad. Yo no acabo de comulgar con aquello de que la información es poder, no al menos con esa rotundidad, aunque la información sí nos permite enfrentarnos al mundo que nos rodea en mejores condiciones, con una posición de mayor privilegio. Es el combate entre ese papel de usar y tirar o aquel otro que se te pega a las manos, como un buen vino a los labios o un perfume a la piel.
Esa es la batalla que algunos libramos día a día a la espera de que nos sea valorada por los lectores.
*Director de la edicion de la Safor del diario Levante |