El Teatre Serrano ha anunciado que va a entrar en la Red Española de Teatros, Auditorios, Circuitos y Festivales de titularidad pública...
- Hemos recibido la propuesta para formar parte de ésta red. Funciona desde mediados de los años 90 aunque de manera efectiva a partir del año 2000. Hay una serie de ventajas, sobre todo a nivel de información. No es que vayan a venir subvenciones, pero sí que hay un corporativismo entre los espacios escénicos y programadores que forman parte de la red. Para entrar hacen falta unas condiciones que nosotros ahora cumplimos de sobra. Piden un mínimo de aforo de 250 localidades, funcionarios o personas directoras de los espacios y tenemos la infraestructura necesaria. Hay asesoramiento jurídico, información de todas las producciones, promoción de espectáculos conjuntos, cursos de formación para directores y programadores. El estar ahí supone estar en el club de los privilegiados, de los buenos, de los espacios que programan teatro y tienen las mejores condiciones para ello. Para Gandia es una satisfacción entrar.
- ¿Qué valoración hace de las actividades del Teatre Serrano?
- En el Teatre Serrano ha pasado como en la Casa de la Marquesa. Cuando se crean las infraestructuras culturales, cómo no había antecedentes, se puede pensar en el fracaso, confiar en que la gente vaya, etc. Pero se ha demostrado que Gandia es una ciudad con ganas de consumir cultura y con mucha “clientela cultural”, que da abasto a todo. Porque la Casa de la Marquesa está saturada. Realmente se viene a reservar un espacio para una charla o presentación de libro y hay que hacerlo con meses de antelación, porque está ocupada prácticamente todos los días del año. Y en el Teatre Serrano va a pasar lo mismo. Pensamos que podríamos programar teatro una vez al mes, que un espacio como este era muy difícil de llenar, y resulta que la realidad ha superado las previsiones. Se hace teatro prácticamente todas las semanas, cine en más de una ocasión semanal, se alquila por entidades que quieren hacer alguna actividad. El teatro tiene una actividad casi diaria. Es un edificio vivo, va muy bien y demuestra que hacía falta.
- ¿Cree usted que haría falta un espacio como un auditorio para actos de más público en Gandia?
- Siempre he pensado que lo ideal sería un espacio como el Pabellón del Raval-Benipeixcar, si tuviera una adecuación acústica buena para poder hacer allí conciertos de gran formato. Creo que las ocasiones en las que se pueda llenar un auditorio de 1.500 o 2.000 localidades serían muy contadas a lo largo del año. Como tenemos experiencia de lo que cuesta mantener un edificio, gravar tanto al ciudadano que es al final el que lo paga, con un edificio de estas características, me parece que en este momento todavía sería un lujo. Porque el Teatre Serrano cuesta mucho de mantener y todas las infraestructuras culturales necesitan mucha gente y actividad para que estén vivos. Esto se traduce en dinero. Significaría doblar o triplicar los gastos que tenemos en el Teatre Serrano y creo que sería excesivo en este momento.
- Han comenzado ya los preparativos de la Fira i Festes de Gandia 2008 ...
- Esta vez nos hemos avanzado en la reserva de las grandes figuras que van a venir, porque todos los años pasa que a medida que se acerca la Feria comienzan los rumores y aparece en páginas web de los autores los conciertos y se enteran unos antes que otros. Como este año había tiempo por delante, hemos informado de las reservas que hemos hecho de Miguel Bosé y “La Quinta Estación” para el IES María Enríquez y en la Plaça del Tirant, en el párking, tenemos los primeros contactos con “La Excepción”, “Mojinos Escocíos”, Carlos Baute, “Pignoise”, “Chambao” y Rosario Flores. Sólo pueden venir cuatro. Muchos no quieren actuar en espacios gratuitos y deberemos negociar.
- ¿Se seguirá el mismo modelo de la Fira del año anterior?
- En líneas generales sí. Este año nos gustaría en la Plaça Major elevar un poco el nivel, pero siempre con el mismo criterio de traer los personajes más antiguos, pero todavía actuales, para la gente más mayor. Se potenciará y se seguirá trabajando en el modelo de Fira de los últimos años, con animación en la calle. Estamos llegando ya al modelo ideal de la Fira i Festes. La Plaça del Mosset fue un acierto en el Prado. Es imprescindible porque toda la gente que nos visita no tiene posibilidades de ir a un bar a cenar, porque no se da abasto a toda la gente que viene. Hay que darles un servicio para que se queden en Gandia y no se vayan fuera. Creo que lo hemos conseguido. Ese modelo es el que tenemos que continuar.
- La Universitat Internacional de Gandia anunció un proyecto conjunto con el Ayuntamiento en los antiguos almacenes Sanmateu del Prado...
- Tengo entendido que el proyecto de la UIG es posible que vaya en las casas viejas existentes junto a Sanmateu que son municipales. El edificio de Sanmateu posiblemente -porque está en estudio- quede como un espacio para las artes plásticas, al menos en una parte. Seguro que se dedica a la cultura. Si que está claro que en un futuro la Universitat Internacional será un anexo de la Casa de la Marquesa. Ahora se está adecuando las instalaciones actuales de Sanmateu -esperando el proyecto definitivo- para utilizarlas como salas de exposición alternativas a las actuales. De hecho este verano se inaugurará una exposición para celebrar los 30 años de la creación de la Galería Charpa, con obra muy interesante, que puede estar en cualquier museo de arte moderno del mundo. Irá ligado a la Universitat d’Estiu a Gandia, que tendrá charlas y conferencias respecto al arte contemporáneo.
- ¿Ya se ha encontrado el modelo de los actos de los Premios Literarios?
- Creo que el año pasado ya quedó muy digno. A la gente le gustó y quedó contenta. Creo que es por ahí por donde hemos de ir. En lugar de hacer una cena reducida, para poca gente, haber recuperado un espacio tan emblemático e importante como es el Palau Ducal, hacer los premios allí y unir los nombres de los clásicos Joan Martorell y Ausiàs March con los Borja, creo que está acertado. Realmente con el V Centenario se pretende recuperar esa memoria histórica sobre los Borja y los personajes de la época. Nuestros premios, que llevan el nombre de los clásicos, quedan perfectos en el Palau Ducal. El marco de la Sala de Coronas es incomparable y hay suficiente aforo para los que les interesa realmente el acto en si. Con una música clásica de fondo y un cóctel está bien. Si eso se refuerza con otras actividades múltiples durante la semana, mejor. La próxima edición ya tenemos prevista alguna exposición, que será el Homenaje a Joan Martorell, con la participación de 25 artistas plásticos que harán su versión moderna del Tirant. Habrán conciertos musicando los poemas de los clásicos y otros actos paralelos.
- En su día se habló de un posible museo de obras clásicas para Gandia...
- Sería magnífico que se pudieran ver siempre. Pero lo importante es que las colecciones, como la de las Clarisas, estén bien custodiadas. Está haciéndose un esfuerzo por el Ayuntamiento para conservarlas. Este 2 de abril se presenta el último cuadro restaurado de la colección de las Clarisas, como el año pasado. Se van exponiendo. Falta llegar a algún acuerdo con las monjas para abrir ese museo pero tengo la esperanza y seguridad que algún día se hará.
“Hay documentación inédita de los Borja”
- El departamento de cultura tiene mucho que decir en el V Centenario de Sant Francesc de Borja...
- Sí. Ya estamos preparando cosas. Nos estamos reuniendo los miembros de la subcomisión de cultura. Se han hecho propuestas. De hecho ha habido un par de visitas al Archivo Histórico Nacional de Toledo y al Archivo de la Corona de Aragón en Barcelona para recuperar toda la documentación que hay sobre los Borja. En un caso en general sobre la familia y los Osuna y en otro como virrey de Catalunya.
Hay muchísima documentación, mucha de la cual está todavía por abrir. Me llamó la atención que hay documentos todavía sellados, que nunca se han visto. Ese trabajo que debía hacerse poco a poco, por medio de unos convenios, estamos facilitando el estudio para tener eco cuanto antes mejor. A Gandia le interesa mucho tener esa documentación, no la física que no debe salir de los archivos, sino una copia o microfilmación para que se pueda consultar. Esto es más importante incluso que los acontecimientos efímeros de un día que después desaparecen. Esto va a quedar en la ciudad para siempre.